Ella tenía una hora libre en la facultad, y como estaba aburrida y con ganas de darse una buena follada fue a buscar a su profesor preferido y le ofreció pasar un buen rato juntos.
Comenzó dándole una buena mamada que pusiera la polla bien dura, parad y lubricada. Lista para desgarrarle el chocho.
Cuando todo estuvo a punto y ya las ganas de que la penetrara no las pudo aguantar, se subió la escritorio, abrió sus piernas y la tarde de placer tomó color y temperatura.
Éstos dos se follaron tan duro… que la muy perra gemía y disfrutaba de placer….








